Hielo, comida lavada, alternativas al plástico y consejos para evitar problemas de estómago durante tu viaje.
No se recomienda beber agua del grifo en Marruecos; lo más seguro es beber siempre agua embotellada, fácil de encontrar en cualquier tienda o restaurante del país. No es que el agua esté especialmente "sucia", sino que su composición mineral es distinta a la que tu cuerpo está acostumbrado, lo que puede causar molestias estomacales los primeros días.
En las principales ciudades marroquíes, el agua del grifo suele estar tratada y no representa un riesgo sanitario grave, pero su composición mineral difiere de la que tiene el agua en Europa, lo que puede alterar la flora intestinal de un viajero no habituado y provocar la típica "diarrea del viajero". Por eso, más que un problema de contaminación, es una cuestión de adaptación del cuerpo, y la recomendación estándar en cualquier guía de viaje es evitarla como precaución.
En restaurantes, hoteles y bares turísticos, el hielo se suele preparar con agua tratada o embotellada y no supone ningún problema. En puestos muy informales de comida callejera, si tienes el estómago sensible o acabas de llegar al país, es razonable pedir la bebida sin hielo como precaución adicional, aunque no es algo por lo que haya que obsesionarse.
En restaurantes turísticos y de gama media-alta, la comida se prepara siguiendo estándares higiénicos normales, y no hay motivo especial de preocupación. Con la fruta que se pela (naranjas, plátanos, mandarinas) tampoco hay ningún problema. Con verduras u hortalizas que se comen crudas y sin pelar en puestos muy informales, un poco más de precaución nunca está de más, aunque en la práctica la mayoría de viajeros no tiene ningún incidente si sigue estas pautas básicas.
Si te preocupa el impacto ambiental de comprar botellas de plástico cada día, existen alternativas: llevar una botella reutilizable con filtro (hay modelos que filtran bacterias y sedimentos) o pastillas potabilizadoras reduce bastante el consumo de plástico durante el viaje, aunque no sustituyen por completo a la opción de comprar agua embotellada en momentos puntuales, especialmente en rutas más largas o en el desierto.
Sí, para el uso habitual de higiene (ducharse, lavarse los dientes) no hay ningún problema; la recomendación de evitarla se refiere específicamente a beberla.
En los campamentos turísticos de Merzouga también se sirve agua embotellada, igual que en las ciudades, así que la recomendación es exactamente la misma durante toda la ruta.
No es lo más común si se siguen las precauciones básicas (agua embotellada, comida en sitios de calidad); la mayoría de viajeros completa su ruta sin ningún problema digestivo.
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